De Armenia, Grecia, Turquía, España hasta Venezuela

A cualquier lugar de Venezuela que vaya no será dificil encontrar a más un venezolano que le corra por las venas sangre española, portuguesa, italiana, árabe y pare usted de contar. Bueno pues, yo soy una de esas sin duda alguna. Lo más interesante es la manera en que hemos ido incorporando todas estas culturas a lo largo de los años en nuestras mesas. En mi caso particular ha sido un festín de culturas las que han pasado por mi familia... Aqui les va una breve historia de ello.

Mi abuelo materno de padre mulato y madre canaria, y su esposa, es decir, mi abuela materna criollita venezolana, nacidos en el Edo. Anzoátegui. Mi abuelo paterno de origen Armenio nacido en Turquía y residenciado en Grecia al igual que mi abuela, luego de la segunda guerra mundial vienen a América con el propósito de ir a Argentina pero por cuestiones del destino desenbarcan en Caracas, Venezuela.

Ahora bien, trasladado a la parte culinaria el cuento va más o menos así.... De mi familia por parte de madre siempre será un exquisito placer deleitar las hallacas de tía Inés, sus quesillos y torta de pan. Las ricas caraotas negras con arepas de maíz pilado, queso de mano y suero de mi abuela eran la gloria y como olvidar el humilde pero grandioso pastel de chucho.

Por el lado de mi padre me traslado al Medio Oriente con un alegría increíble pues de mi abuela Vartouhi es una experta pastelera y cocinera, lo cual me corre por la sangre de manera apasionante!. Gracias a la historia que ella vivió a lo largo de su vida, se nutrió de delicias de Turquía, Armenia y Grecia, tanto así que cuando vivía en Grecia ella junto con sus padres eran dueños de una pastelería, que debido a la II Guerra Mundial debieron cerrar y salir del país. Pero eso no la detuvo en su pasión por la cocina pues aquí en Venezuela, no había domingo sin almuerzo familiar o Sábados sin aunque sea un dulcito. Era muy cómico ver a todos los primos de 5 a 10 años comiendo kibbe crudo, mientras los adultos cocinaban y charlaban (por Dios, que niño de esa época comia carne cruda a menos que lo amarraran a una silla), todo era muy al estilo de la película "Mi gran boda griega".
Todas estas recetas que mi abuela preparaban eran para mi un misterio en cuanto a su origen. No fué ahora, después de vieja, investigando con mi padre, tíos y gracias al Internet que descubrí que unas recetas eran griegas, otras Armenias y otras Turcas, las cuales las iré compartiendo con ustedes poco a poco.

He aquí pues la breve historia de mis mezclas culinarias.


Mila Kassapian

Mila Cocina #milakass La cocina de mi hogar 🍏🍓🌽 y las loncheras para mi tesoro Antonella de 3 años. 👧🍉


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